Desde abajo y con fuerza - BARRIO 88 - Es el momento

Desde abajo y con fuerza

Barrio 88 presentó sus candidatas y candidatos con un acto en el anfiteatro del parque Garay

Eran las seis de la tarde en el Parque Garay, el sol aún teñía de luz las gradas de pasto del anfiteatro y no hacía calor. Inusual para febrero. De cualquier forma, no fue hasta que comenzó el acto que la concurrencia abandonó el reparo de la sombra en los bordes de este bello coliseo público. La elección no fue azarosa. El mismo Guillermo Jerez, quien cerró la jornada con su discurso, dijo que el espacio abierto y la diversidad de las personas presentes eran una metáfora de lo que es Barrio 88. Pero no nos adelantemos.

El acto en sí no comenzó desde el escenario, sino con las canciones que un grupo de jóvenes entonaba desde el centro de la tribuna. Dos docenas de gargantas acompañadas por palmas, bombos y redoblantes. El celeste de las remeras se mezcló con el humo a tono de las bengalas y luego de la segunda canción la voz del presentador abrió lo que serian los discursos de la tarde, una seguidilla entre pensada y sentida de este grupo de pibes y pibas que ya no son tan pibes y pibas. Sobre el escenario austero, Mariano Peralta (34) introducía con un poco de la historia de la agrupación, mientras Eliana Ramos (35), Lucía Ganín (34) y Guillermo Jerez (35) esperaban el turno de hablar. El presentador hizo alusión a los nervios, al dolor de panza que produce la emoción de afrontar estos desafíos, tal como lo hicieron en 2017. Muchos de quienes escuchaban eran los mismos que aquel año asistieron al acto de presentación en la vecinal Fomento 9 de Julio, cuando también le tocó a Mariano presentar a sus compañeros y compañeras. Sin embargo, muchos otros no. Había caras nuevas: un contingente de los barrios Cabal y Las Lomas y otro de trabajadores de la economía popular -de estrecha relación con Patria Grande Santa Fe-, el diputado provincial Carlos Del Frade, vastos sectores del feminismo local, el engrosado cuerpo de militantes y simpatizantes que reflejan dos años de trabajo continuo. Tal vez la diferencia más notoria respecto del 2017, es que este sábado no estaban los más de cincuenta militantes de Ciudad Futura, que en aquella ocasión viajaron desde Rosario. Más allá de la ausencia, los rosarinos enviaron sus buenos augurios.

_ Una “todoterreno”, nacida en barrio Los Hornos, docente de historia, mamá de una niña hermosa llamada Paula, una militante que eligió hace rato esta opción de vida: brindar su tiempo, lo más precioso que tiene, para construir una sociedad más justa… sabalera, para más información. Recibamos con agite a Eliana Ramos, candidata de Barrio – así culminaron las palabras de presentación.

Eliana es menuda de cuerpo, el pelo largo le caía sobre los hombros y la voz le surgía con fuerza. Como docente, está acostumbrada a exponer, de modo que fue hilvanando con claridad los logros de Barrio 88 con los proyectos y las demandas que se sienten llamados a responder. Mencionó la hazaña que fue conformar el partido propio, con más de 1200 afiliaciones a mediados de 2018.

En 2017 Eliana ocupó el segundo lugar en la lista de Barrio 88 para el Concejo. Ahora la presentan como candidata a intendente. La maternidad no le impidió mantenerse como una referente indiscutida del espacio y que sus compañeras y compañeros vuelvan a confiarle una responsabilidad tan importante. El del cuidado de los hijos es un aspecto que atraviesa a la organización. El equilibrio entre el tiempo dedicado al trabajo, el tiempo dedicado a la familia y el tiempo dedicado a la militancia no siempre se desarrolla en armonía, pero es uno de los desafíos que contemplan desde que se propusieron conformar una alternativa política.

_ En la situación en que nos encontramos hoy se hace más difícil pensar en que es posible una salida, pero no es imposible, y por eso estamos acá – así Eliana hacía referencia al contexto nacional. Su discurso transcurría y al menos diez miembros de la organización registraban con distintos dispositivos cada detalle del acto. Una de sus banderas es la autogestión y autofinanciación de sus campañas.

Antes de terminar, una canción desde las gradas interrumpió a Ramos: “Somos Barrio 88 / algo nuevo de verdad / militando desde abajo / transformamos la ciudad...”. El acto no era según lo cánones tradicionales de la política, pero tampoco abandonaba ciertos rituales como el de cantar al ritmo de los bombos. Tampoco se privaron de disponer dos colectivos para que la gente de los barrios más alejados pudiera estar presente. Consideran que plantear una alternativa política a los mismos de siempre no debe fomentar la antipolítica.

_ Hace unos meses que trabajamos en conjunto con Patria Grande, porque los tiempos demandan unidad e inteligencia colectiva, queremos consolidar un proyecto común – de esta manera, se refirió Ramos a la confluencia entre las organizaciones y dejó el lugar para que la suceda Lucía Ganín.

Lucía proviene de Mala Junta, el colectivo feminista de Patria Grande. Estudió ingeniería química y trabaja en el laboratorio farmacéutico de la provincia. Es su primera experiencia electoral, por lo que buena parte de su discurso pasó por presentarse, por contar de dónde viene. Por momentos, fue ganada por la emoción, a lo cual el público respondió con palmas y aliento.

El sol se había retirado casi por completo cuando Ganín decía: “Necesitamos pensar una ciudad habitable para que las mujeres y las disidencias podamos vivir libres y sin miedo”. La agenda de género atraviesa a toda la sociedad y Lucía planteó que “no se trata sólo de ocupar estos espacios, sino de habitarlos con las herramientas que nos da el feminismo”.

Barrio 88 y Patria Grande discurren entre tantos ensayos posibles acerca de cómo la agenda feminista se incorporará al proceso electoral y a la política en general. La práctica político partidaria impone la necesidad de convencer a amplios sectores de la sociedad, pero desde estas organizaciones quieren hacerlo sin renunciar a las convicciones de igualdad, diversidad y libertad, menos en este contexto regional y mundial en el que parece “estar de moda” el pensamiento conservador. Si algo caracteriza estas construcciones es la dinámica y el debate permanente, poner en crisis las propias prácticas para luego salir al ruedo electoral.

_ Necesitamos que se sumen porque la construcción es colectiva, la política es la herramienta que nos va a cambiar la vida – culminó Lucía. Entre todos los debates, de lo que no parecen dudar es que la salida es política.

Durante ese trance en que no es de día ni de noche, esa media hora sin sol pero con claridad, transcurrió el discurso de Guillermo Jerez. Este joven nacido en Rosario del Tala llegó a Santa Fe para estudiar sociología y eligió quedarse en la ciudad. Hace años participa de espacios políticos. En un principio, más ligados a lo académico y ya con Barrio 88 orientados a ocupar espacios de decisión a través de elecciones. Por segunda vez, encabezará la lista de concejales de su partido. Sus compañeros y compañeras lo vuelven a elegir por su forma de pensar la política, su capacidad y dedicación. Tal vez un punto débil de Guillermo sea – o haya sido – su timidez para hablar en público. Con la campaña de 2017 encima y un permanente contacto con las personas, esa timidez dio lugar al dirigente que no sólo pudo mantener la atención de la gente en el Parque Garay, sino que también logró momentos de emoción.

Jerez se centró en los ejes de campaña que planteará Barrio 88. Uno de los cuales es recuperar la agenda de los excluidos, urbanizar los barrios olvidados, hacer honor al eslogan con el que nació la agrupación: “Ningún Barrio Afuera”. También, centrado en construir la “Santa Fe del siglo XXI”, expresó que “necesitamos hacer una revolución digital, los datos tienen que estar al servicio del bien común, para pensar nuevas instituciones y nuevas políticas públicas”.

En su discurso, Guillermo demostró que todos estos jóvenes no cayeron del cielo en año electoral, sino que están en contacto con los problemas de los vecinos y las vecinas de la ciudad. Además, que su perfil es hacia los más humildes: “necesitamos pensar la urbanización de la ciudad con lxs trabajadorxs de la economía popular, que producen valor con su trabajo cotidiano aunque nunca se los nombre”. También a favor de quienes se ven desfavorecidos en la relación de poder frente a grupo de mayor poder económico: “tenemos que incluir la agenda de lxs inquilinxs, un elemento central del derecho a la vivienda”. Antes de cerrar, llamó a luchar contra el neoliberalismo en todos los planos.

Como dato anecdótico, Guillermo Jerez cumplió 35 años este sábado 16 de febrero, a lo cual hizo una breve referencia, ya que se encontraba presente su familia, venida desde Rosario del Tala y le parecía una inmejorable forma de pasar su cumpleaños. Dos años atrás, también pasó su cumpleaños en un viaje relacionado con Barrio 88. Este joven no tan joven ha dispuesto todo en función de lograr el objetivo de llevar al Concejo el partido al que pertenece. Compromiso que contagió y dejó en el aire del anfiteatro la sensación de que él y sus compañeros y compañeras darán que hablar este año.