8– HACIA UNA CULTURA POPULAR, INCLUSIVA E IGUALITARIA"> 8– HACIA UNA CULTURA POPULAR, INCLUSIVA E IGUALITARIA - BARRIO 88 - Es el momento"> <span style="color:#e448ff;">8– HACIA UNA CULTURA POPULAR, INCLUSIVA E IGUALITARIA</span> - BARRIO 88 - Es el momento

8– HACIA UNA CULTURA POPULAR, INCLUSIVA E IGUALITARIA

Partimos de la siguiente premisa: no existe una sola forma de hacer políticas culturales, sometida a un único mercado de "Industrias Culturales y Creativas" en el que habría que adaptarse forzosamente, sino que, por el contrario, hay numerosas formas de intervenir públicamente para hacer emerger otrxs actores y mercados que han sido históricamente ignorados. No existen políticas "neutras" y menos aún lo son las que intervienen para crear un tipo u otro de economía. En este sentido, fomentar públicamente las "Industrias Creativas" no es tanto una manera de describir una realidad cultural, como una manera de producir una realidad económica. Un tipo de realidad económica competitiva, individualizada y que ignora la interdependencia que existe entre la producción cultural y el territorio social y urbano en el que ésta se produce. Las políticas públicas deben servir para mejorar nuestras condiciones de vida y no para adaptarse a modelos que las hacen más precarias. En el modelo de las "Industrias Creativas y Ciudad de convenciones", la supervivencia depende de una serie de redes y relaciones sociales privilegiadas que permiten entrar y crecer laboralmente en este mercado. Esto tiene una doble consecuencia que se extiende a otros ámbitos laborales: la experiencia se consigue por medio de trabajos no remunerados y lo que hace sostenible a este tipo de mercados no es el capital monetario, sino el capital social. Ya que no todo el mundo cuenta con este tipo de capital social ni con la posibilidad de trabajar a cambio de "prestigio" en lugar de dinero, estos modelos acaban propiciando el resurgimiento de formas tradicionales de discriminación y desigualdad de género y clase.

› PROPUESTAS ESPECÍFICAS:

Visibilizar el aporte de las mujeres y disidencias a la cultura local: Priorizar la participación de artistas mujeres y disidentes en los eventos públicos a nivel municipal; promover una agenda cultural feminista y disidente en la ciudad.

Incorporar la perspectiva de género en los planes, programas y proyectos educativos, culturales y deportivos locales: Contribuir al desarrollo de una oferta educativa y cultural municipal no sexista; promover la práctica deportiva de las mujeres y disidencias en todos los barrios de
la ciudad, a través de la creación de escuelas deportivas populares y ligas municipales de deporte.

Implementar Educación Sexual Integral ESI en los jardines municipales de la ciudad: Garantizar la implementación de ESI desde las primeras infancias, respetando los derechos de lxs niñxs en concordancia con el resto de los niveles educativos que abarca la ley Nacional Nro. 26.150.

Fortalecer los procesos de educación popular: Apoyar y contribuir al desarrollo de iniciativas populares –tales como los bachilleratos populares– impulsados por organizaciones sociales y barriales de la ciudad, como espacios de inserción educativa disponibles para las mujeres y disidencias sexuales en nuestros barrios